dijous, 6 d’abril del 2017

Trencant tòpics: León Kamikaze


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Autor/a: García Hernández, Álvaro


Lleó segueix un rastre qual depredador famolenc, els seus ulls verds fixos en la presa. Pot fer olor la soledat. Qualsevol menys la seva.

Em dic León, León Kamikaze. Mai vaig tenir una família ni tan sols uns amics. Em vaig enamorar una vegada ... He tingut tres vides. A la primera, el món em va rebutjar. A la segona, tots em van odiar. A la tercera, encara no sé qui sóc. Em dic León, León Kamikaze, i aquest és el rastre que m'ha portat fins aquí.

dijous, 30 de març del 2017

Ruta literària de Cristòfol Despuig i els Col·loquis de la Insigne ciutat de Tortosa

Aquest matí els alumnes de 1r. del batxillerat artísitc de l'Institut Joaquín Bau han vingut a la biblioteca a fer la ruta literària de Cristòfol Despuig i els Col·loquis de la Insigne ciutat de Tortosa, a càrrec de Xell Aixarch.





Trencant tòpics: Las chicas del alambre


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Autor/a: Sierra i Fabra, Jordi

Paula Montornés, editora, propietaria y directora de Zonas Interiores, encarga a su hijo Jonatan Boix, que averigüe el pasado de Vania, una top model, desaparecida hace diez años luego de que sus dos amigas, Cyrille y Jess Hunt, fallezcan de forma trágica: La primera se suicida al saber que tiene sida y prefirió morir antes de ver su cuerpo padecer; la segunda, muere por una sobredosis de drogas. Jon inicia su búsqueda: visita a todas las personas cercanas a Vania y se adentra en el mundo de la moda. Mientras se encargaba de recolectar material para su revista decide visitar a Carlos el primer fotógrafo de una de las 3 chicas es entonces cuando conoce a Sofía, pero ella no llega a ser una top, conoce gente, al irse de viaje, que de alguna forma se relacionó con la vida de Vania y de sus amigas.

dijous, 23 de març del 2017

Trencant tòpics: Huye sin mirar atrás


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Autor/a: Leante, Luis


El coche fue alcanzando más velocidad y empezó una aventura que jamás pensé que viviría a mis quince años. Cuando vas a cien kilómetros por hora dentro de un coche, sientes que lo que se mueve es el mundo de ahí fuera y no tú. Pero, cuando vas a ciento veinte y no llevas cristales porque alguien ha reventado de un disparo las dos lunetas, te sientes como si te hubieras lanzado en paracaídas desde la estratosfera sin botellas de oxígeno. No es vértigo, ni mareo, ni pánico, ni dolor, es todo eso a la vez multiplicado por mil. No sabría decirte la velocidad a la que íbamos, pero te aseguro que me pareció que estábamos a punto de superar la barrera del sonido. El aire travesaba el vehículo como un huracán. Por un momento temí que la fuerza del vendaval me levantara del asiento y me lanzara por el hueco de la luna trasera. «Acuérdate, cuando se huye, no hay que mirar atrás», me había dicho Héctor.

dilluns, 20 de març del 2017